PROFUNDIDADES

2015

Somos luz. También somos oscuridad. La luz necesita la oscuridad para aparecer, la oscuridad necesita la luz para saber que ella es la oscuridad. El cuerpo es la luz, porque lo vemos; la oscuridad es el alma porque precisa del cuerpo para tomar conciencia. El cuerpo necesita el alma para existir, el alma necesita un cuerpo para estar presente.

No vemos el alma, pero sabemos que es, porque crece, se expande y nos hace sentir vivos.

Es la oscuridad (el alma) que nos hace vivir. Crece y se expande dentro de nosotros como si fuera una chispa y no pararía si la luz (el cuerpo) no nos contuviera.

Una no existe sin la otra. La luz atrapa a la oscuridad, la contiene, como nuestro cuerpo atrapa nuestra alma.